Debilidad en el
poder – Sindicalismo: divididos, la era de la boludez.
Hoy
aparece en varios de los diarios online (1) Hugo Moyano, secretario general de
la Confederación General del Trabajo reafirmando nuevamente su giro hacia la
oposición y, a su vez, un giro ideológico considerable. En estos días, la CGT
oficialista con Antonio Caló a la cabeza le dio treinta, a más tardar cuarenta
días, al gobierno para tratar la cuestión del impuesto a las ganancias.
La división de la CGT trae a la mente, de la mano de
un texto muy sugerente de Sebastián Etchemendy (2001) que trabaja sobre el tema
de las coaliciones, la capacidad de demanda/presión que tienen las
organizaciones fragmentadas frente a los gobiernos de turno. La diferencias son
grandes pero la realidad de la CGT hoy frente al gobierno invita a hacer una
somera comparación con la época de las reformas neoliberales impulsadas en el
primer gobierno de Menem: frente a gobiernos peronistas (tradicionalmente considerados
defensores de los derechos de los trabajadores), que impulsan políticas que
rompen con el statu quo en la relación de fuerzas, los líderes quedan en una
triple encrucijada: la lealtad partidaria, la lealtad sindical y la carrera
política propia. Es así que en medio de los cambios, las posiciones tomadas (siguiendo
cada espacio dentro del sindicalismo la lógica que consideren mejor entre estas
tres) pueden resquebrajar el aparato sindical.
Incentivos y percepción
Etchemendy, básicamente analiza el proceso de
construcción de coaliciones durante el primer gobierno de Carlos Menem, en el
cual se impulsaron desde el Poder Ejecutivo Nacional medidas de corte
neoliberal tendientes a desprender al Estado Nacional del control de la mayor
parte de las actividades que, se consideraba, podían ser asumidas por el sector
privado. Su argumento es que el proceso de construcción de coaliciones se logro
mediante políticas de reforma orientadas a
- Otorgar rentas
en los nuevos mercados a sectores empresariales y sindicales, y compensar
lo que estos actores pierden en algunas áreas de reforma mediante
retribuciones en áreas alternativas de política pública.
- Evitar
deliberadamente la desregulación masiva y unilateral de algunos sectores, específicamente
aquellos en los cuales la reforma perjudicaría a actores poderosos del
modelo mercadointernista.
De este trabajo, por cierto muy clarificador, a
nosotros nos interesa la parte donde él analiza las reacciones de los
sindicatos frente a las reformas en varias áreas de la reforma entre las cuales
esta:
- La reforma administrativa
del Estado (UPCN y ATE)
- Desregulación
laboral (CGT/UIA)
- Reestructuración económica en los sectores del acero (UOM), petróleo (SUPE y FTGP) y automotriz (ADEFA/SMATA).
Lo que resalta el autor es que el gobierno se
involucra en complejas negociaciones pre reforma que pueden amenazar la
sustentabilidad política del proceso de reforma.
En este caso hacemos hincapié en el análisis que él
hace de las respuestas de los sindicatos. Ejemplificador es el caso de la reforma
administrativa del Estado: los afectados por la reforma eran UPCN, ATE en el ámbito
de la administración pública y, CTERA y UDA, en el caso de la reforma en
educación. ATE, antimenemista desde un principio, con menos presencia nacional
pero de importancia creciente; CTERA y UDA opuestos a la descentralización sin
recursos. En vez de sentarse a negociar con todos, el gobierno formo una
alianza con UPCN, “el cual pudo proteger en gran medida a sus miembros del
recorte de empleo, e incluso logró mejorar su estructura organizativa” (2). Podría
pensarse la situación de la siguiente manera: el gobierno demostró decisión en
llevar a cabo la reforma. El sindicato tenía dos opciones: oponerse y formar
coalición con sus pares para ejercer presión de manera uniforme o utilizar su
fuerza institucional para lograr beneficios de una reforma que, intuitivamente,
parecía tener costos altos para todos.
Lo interesante es resaltar como este caso verifica la
idea de que la división o la falta de cohesión, sumado a los incentivos
consecuencia de la distribución de beneficios operada por el gobierno, terminan
alterando una de las funciones claves de los sindicatos: la representación
corporativa de los intereses agregados de los trabajadores. Lo corporativo
termina desvaneciéndose ante la percepción de que la reforma se llevara a cabo
con o sin ellos. Ante ese escenario de “sálvese quien pueda”, la actitud de
free rider cobra protagonismo.
Hoy
Vemos una CGT dividida que no parece estar pasando por
la situación que se describe arriba: si se han llevado a cabo reformas en los últimos
años han sido, en muchos casos, con el beneplácito de la CGT entera (no
sindicatos específicos como en los ’90) y también en un marco bastante más
favorable a los trabajadores (paritarias, convenios colectivos de trabajo,
obras sociales, etc). Visto de esta manera no se entiende la división de la CGT
en opositora y oficialista. De hecho, como se ha dicho anteriormente, pareciera
ser que las demandas son las mismas. Ejemplo de esto: la rectificación del
impuesto a las ganancias.
La historia y su análisis parecen indicar que este, al
menos respecto de las negociaciones, es un escenario favorable a la posición
del gobierno, quien deberá repartir menos beneficios (en comparación a un
escenario de CGT unida) ya que la capacidad de presión es menor. Probablemente
se discuta el impuesto a las ganancias en las próximas semanas/meses, pero
puede augurarse que el resultado tendera más a la posición del gobierno que al
de la CGT ya que la medida afecta a todos los trabajadores y no parece haber
razones para pensar que se tomará una medida de la cual el líder camionero
pueda sacar rédito político. Algunos
podrán decir que siempre la CGT puede volver a unirse y es razonable pensarlo. El
gran dilema hoy es la carrera política a la que se largo Hugo Moyano, quien no
da signos de querer volver ya al lugar del típico líder sindical y parece ser,
ante el análisis expuesto anteriormente, la lógica que ha elegido para su
liderazgo (en contraposición a la lealtad partidaria y lealtad sindical).
Fuentes consultadas
Fuentes consultadas
(1)
(2)
ETCHEMENDY, Sebastián (2001) Construir coaliciones
reformistas. La política de las compensaciones en el camino argentino hacia la
liberalización económica, en Desarrollo Económico,V. 40, N° 160: 675-706.